MAPA DEL HORROR

Los roles de los tres detenidos por el femicidio de Agostina Vega y las claves que investiga la Justicia en Córdoba

Con tres detenidos en celdas cordobesas, el fiscal Raúl Garzón reconstruye el entramado detrás del femicidio de Agostina Vega: la fiscalía apunta a una estructura de complicidades que facilitó el traslado del cuerpo y el ocultamiento de pruebas clave.

La investigación por el aberrante femicidio de Agostina Vega en la provincia de Córdoba sumó capítulos determinantes que consolidan la hipótesis de una red de complicidades. Con la reciente detención de Soledad Andreani, ya son tres las personas tras las rejas bajo las directivas del fiscal de instrucción Raúl Garzón. Para el Ministerio Público Fiscal, el principal acusado y presunto autor material del crimen, Claudio Gabriel Barrelier, no actuó en soledad. La pesquisa penal avanza a contrarreloj bajo un estricto secreto de sumario para desentrañar la mecánica posterior al asesinato y el nivel de participación de un entorno que, según los investigadores, montó un operativo de descarte y limpieza para garantizar la impunidad del ex empleado municipal.


De acuerdo con la reconstrucción de la fiscalía, los tres detenidos habrían desplegado roles específicos y coordinados en las horas posteriores al hecho:

  • Claudio Gabriel Barrelier (Autor material): Señalado como el responsable directo del femicidio. Tras haber sido dado de alta médica y encontrarse en buen estado de salud, solicitó volver a declarar frente al fiscal Garzón, una indagatoria que genera fuertes expectativas en los tribunales cordobeses.

  • Soledad Andreani (Encubrimiento agravado): Ex pareja de Barrelier. La Justicia la apunta por haber aportado la logística necesaria para el descarte del cuerpo de la víctima. Se sospecha que le prestó al acusado su automóvil Ford Ka negro para trasladar los restos de Agostina hacia un descampado, y que posteriormente lavó exhaustivamente el vehículo una vez que le fue devuelto para borrar rastros de material genético.

  • Osvaldo Fassetta (Encubrimiento agravado): Conviviente de Barrelier en el mismo domicilio, a quien conocía desde hacía apenas unos meses. La fiscalía lo imputa formalmente como el encargado de ocultar y hacer desaparecer pruebas de vital trascendencia para el expediente.

El proceso judicial ingresa en una etapa de definiciones logísticas y técnicas. Marina Romano, abogada defensora de la recientemente detenida Andreani, aseguró ante la prensa que su asistida se encuentra "colapsada y en estado de shock", advirtiendo que aceptará formalmente el cargo pero evaluará el planteo de nulidades una vez que se pongan a disposición todas las pruebas de la acusación. En la misma sintonía, Eduardo Javier Medina Allende, defensor técnico de Fassetta, adelantó que aguardará el desarrollo de las declaraciones indagatorias para fijar la estrategia de la defensa. Las próximas horas serán determinantes para definir si la recolección de testimonios y los peritajes tecnológicos derivan en nuevas órdenes de captura en el territorio provincial.

Los tres perfiles de la causa judicial

  • El Ford Ka negro bajo la lupa: Los peritos de la Policía de Córdoba analizan a fondo el vehículo de Andreani mediante reactivos químicos (luminol) para detectar posibles trazas de sangre u otros fluidos biológicos, a pesar del lavado posterior denunciado.

  • El pedido de Barrelier: El principal imputado busca declarar nuevamente tras recibir el alta clínica. El fiscal Garzón evaluará la consistencia de sus dichos en contraste con las pruebas físicas recolectadas en el descampado.

  • Estrategias en suspenso: Las defensas de los dos presuntos encubridores coinciden en hacer base en la indagatoria formal antes de desplegar recursos técnicos, cuestionando el hermetismo que impone el secreto de sumario.

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