El fiscal Marijuan pidió la indagatoria de Francisco por presunto enriquecimiento ilícito
El fiscal Guillermo Marijuan solicitó la comparecencia del legislador bonaerense de La Libertad Avanza por presunto enriquecimiento ilícito.
Al igual que el jefe de Gabinete, el diputado provincial de La Libertad Avanza está bajo la lupa por omitir información en sus declaraciones juradas. La investigación apunta a la compra de una camioneta de lujo, contradicciones en una herencia familiar y su rol previo en el Consejo de la Magistratura bonaerense.
El frente judicial que jaquea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se extendió formalmente a su círculo familiar más íntimo. El fiscal federal Guillermo Marijuan solicitó de manera oficial la declaración indagatoria de Francisco Adorni, hermano del ministro coordinador y actual diputado de la provincia de Buenos Aires por La Libertad Avanza, en el marco de una causa penal que lo investiga por el presunto delito de enriquecimiento ilícito. La medida, confirmada por la Agencia Noticias Argentinas con fuentes judiciales, busca determinar si el legislador libertario incurrió en maniobras de ocultamiento patrimonial al omitir información sensible en sus presentaciones de bienes, repitiendo el mismo patrón de irregularidades que mantiene acorralado a su hermano en el Congreso de la Nación.
La pesquisa judicial a cargo de Marijuan tiene como objetivo principal reconstruir de forma cronológica la evolución patrimonial de Francisco Adorni desde su desembarco en la función pública. Los peritos contables de los organismos de control y los investigadores judiciales pusieron el foco sobre dos operaciones financieras de alta relevancia: la cancelación en un "tiempo brevísimo" de un millonario crédito hipotecario y la adquisición posterior de una camioneta de lujo. Para la fiscalía, el flujo de ingresos en blanco declarados por el dirigente oficialista no guarda correlación ni consistencia lógica con la velocidad de amortización del préstamo ni con el valor de mercado del vehículo de alta gama.
El avance del expediente dejó al descubierto, además, un cortocircuito contable de carácter familiar. Al cotejar los datos, la Justicia detectó que los montos de dinero y bienes que Francisco Adorni declaró haber recibido en concepto de herencia se contradicen abiertamente con la declaración jurada que presentó su hermano, el jefe de Gabinete. Esta desincronización en la justificación de los fondos familiares encendió las alarmas de los investigadores, sobre todo porque el diputado bonaerense modificó y "corrigió" su declaración jurada a contrarreloj, justo en medio del escándalo público que estalló en torno a los vuelos privados y las propiedades no declaradas del ministro coordinador.
Para la fiscalía, el argumento del error administrativo o la desatención burocrática carece de sustento técnico. Debido al rol institucional de peso que Francisco Adorni ocupó previamente en el Consejo de la Magistratura de la provincia de Buenos Aires, los investigadores dictaminaron que el legislador posee pleno conocimiento técnico del derecho administrativo y del régimen patrimonial público, por lo que no puede escudarse en un desconocimiento de los procedimientos legales para atenuar las irregularidades detectadas en su DDJJ.
Las inconsistencias que fundamentan el pedido de Marijuan
Cancelación exprés de deuda: La Justicia rastrea el origen de los fondos líquidos utilizados por Francisco Adorni para liquidar, en un plazo inusualmente corto, un crédito hipotecario de magnitudes millonarias.
Adquisición de alta gama: Se investiga la ruta del dinero detrás de la compra de una camioneta de lujo que no coincide con los ingresos corrientes del diputado provincial.
Contradicción en la herencia: Las declaraciones juradas de los hermanos Manuel y Francisco Adorni muestran cifras divergentes sobre los bienes heredados, lo que expone un bache fiscal insostenible para los peritos.
Antecedente en la Magistratura: La fiscalía resalta que, por haber formado parte del Consejo de la Magistratura bonaerense, el imputado domina los mecanismos de control, lo que agrava la sospecha de una presunta omisión maliciosa.






