Abal Medina criticó la dureza de la interna peronista: "Estuve en el banderazo por Cristina y el acto no me gustó para nada, esta interna me da vergüenza"
El exjefe de Gabinete expuso su descontento con la profundización de las disputas en el PJ durante la movilización en Parque Lezama y criticó los ataques dirigidos al gobernador bonaerense, Axel Kicillof. En un escenario de fuerte crisis socioeconómica, el dirigente propuso dirimir los liderazgos mediante elecciones primarias.
El exministro coordinador cuestionó los cuestionamientos dirigidos hacia Axel Kicillof en Parque Lezama y advirtió que la dirigencia está disociada de las urgencias sociales. Para superar la parálisis de conducción en el Partido Justicialista, reclamó la apertura de una gran PASO de cara a los próximos comicios.
El debate por la renovación de liderazgos y la estrategia opositora dentro del peronismo sumó un duro diagnóstico desde sus propias filas jerárquicas. En una extensa entrevista con Infobae, el exjefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, manifestó su profundo malestar con el tono y las formas que adoptó la disputa por el control de la estructura partidaria, puntualmente tras los hechos ocurridos el último fin de semana. "Estuve en el banderazo del sábado en Parque Lezama y el acto no me gustó para nada. No comparto que le pegaran a Axel", disparó el politólogo y exsenador, en referencia directa a los discursos y cánticos de la militancia alineada con el Instituto Patria que apuntaron contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, por su postura de autonomía frente al armado de listas.
La crítica de Abal Medina apuntó al divorcio político que percibe entre las prioridades de los aparatos partidarios y la realidad material de la población, en momentos donde la agenda pública está marcada por el peso de las tarifas en los ingresos familiares y la recesión general. "La interna que estamos pasando me parece una vergüenza. La gente no llega a fin de mes y el país está en una situación muy difícil. Estar en una situación interna como esta me parece muy poco serio", sentenció el exfuncionario, evidenciando el desgaste de un movimiento que, tras la derrota electoral frente a Javier Milei y las fracturas expuestas en el Congreso de la Nación, no logra vertebrar una conducción unificada ni un discurso que interpele a los sectores afectados por el ajuste macroeconómico.
Frente al riesgo de una fractura irreversible o de un ordenamiento vertical que excluya a los sectores disidentes, el dirigente propuso una salida institucional que devuelva la dinámica democrática a la coalición, en sintonía con las posturas históricas que reclaman mayor horizontalidad en el armado de Unión por la Patria. "Yo creo que debe haber una gran PASO y que cada uno resuelva qué es lo mejor para el país", concluyó Abal Medina. De este modo, el exjefe de Gabinete se plantó contra la metodología de la designación digital de candidaturas y exigió que las urnas de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias funcionen como la única herramienta legítima para ordenar las diferentes vertientes que hoy conviven en un PJ fuertemente fragmentado entre el kirchnerismo duro y los gobernadores territoriales.
Los ejes de la fractura en el peronismo bonaerense ???
El escenario de Parque Lezama: El "banderazo" en apoyo a la expresidenta Cristina Kirchner funcionó como un termómetro de la militancia, dejando en evidencia el congelamiento de relaciones con el armado de La Plata.
El reclamo por Kicillof: Abal Medina se sumó a las voces que piden preservar la figura institucional del gobernador de la provincia de Buenos Aires, considerándolo un activo indispensable para la reconstrucción opositora.
Disociación con la crisis: El dirigente alertó que los cruces de reproches internos resultan ofensivos frente a una sociedad civil que padece la pérdida del poder adquisitivo y el desempleo estacional.
Institucionalizar la discusión: La demanda de una gran PASO busca evitar las fugas de dirigentes por las segundas líneas y forzar a que las diferencias programáticas se diriman mediante el voto popular y no en los escritorios.






