FRACTURA EN EL SENADO

El desplante de Patricia Bullrich a Karina Milei fracturó a La Libertad Avanza

El portazo de Bullrich dio inicio a un feroz "poroteo" interno entre los 21 senadores libertarios, divididos entre la obediencia total que exige la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el alineamiento con la dirigente de mejor imagen positiva del espacio.

El bloque de senadores de La Libertad Avanza enfrenta su primera gran fractura interna tras una serie de desafíos políticos lanzados por Patricia Bullrich contra la mesa chica de la Casa Rosada. La tensión, que venía escalando desde el inicio de las sesiones extraordinarias, estalló de manera definitiva cuando la exministra de Seguridad notificó al grupo de WhatsApp parlamentario y al propio presidente Javier Milei que votará en contra del retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli, impugnada por el Ejecutivo debido a su parentesco con el periodista Hugo Alconada Mon. El portazo de Bullrich, que incluso dejó correr la versión de que presentó su renuncia a la jefatura de la bancada oficialista sin que fuera aceptada por el mandatario, dio inicio a un feroz "poroteo" interno entre los 21 senadores libertarios, divididos entre la obediencia total que exige la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el alineamiento con la dirigente de mejor imagen positiva del espacio.

La rebelión de Bullrich no es un hecho aislado en la Cámara Alta; cuenta con el respaldo explícito de senadores como Francisco Paoltroni -quien ya arrastra diferencias institucionales con el Gobierno por la postulación de Ariel Lijo y el caso de Manuel Adorni- y el cordobés Luis Juez, configurando un escenario de abierta resistencia a las directivas de la Jefatura de Gabinete. Mientras el oficialismo dirime si su cumbre de bloque se realizará en el tradicional anexo o en el Salón de las Mujeres como un "show" político, el peronismo observa la crisis con relativo alivio en medio de sus propias fracturas tras una escandalosa votación por el pliego del juez Carlos Mahiques que terminó a los gritos y con la senadora Anabel Fernández Sagasti al borde del llanto. En el horizonte, la debilidad parlamentaria de LLA enciende alarmas de cara al armado electoral en la provincia de Buenos Aires, donde el gobernador Axel Kicillof presiona a los intendentes con la promesa de habilitar sus re-reelecciones a cambio de un desdoblamiento de los comicios, una jugada que forzaría a los libertarios y al PRO de Mauricio Macri a sellar una compleja alianza nacional para evitar una derrota catastrófica en el principal distrito del país.

Los 3 frentes de tormenta que dinamitaron el verticalismo libertario

Para desmenuzar la trama de pasillos del Senado, estos son los tres focos de conflicto que reconfiguran el mapa político:

  • El factor Michelli como límite institucional: Bullrich e integrantes de la bancada oficialista consideraron una "locura" que la Casa Rosada persiguiera a una candidata a jueza por el pensamiento de un familiar directo, marcando una cancha ética frente al ala dura de Balcarce 50.

  • La mella del poder de Cristina Kirchner: La interna libertaria eclipsó por momentos el quiebre del interbloque kirchnerista, donde la conducción de San José 1111 perdió el control total sobre los gobernadores feudales (como Gildo Insfrán) y dejó a sus espadas legislativas sin comisiones clave y aisladas de los debates centrales.

  • La aduana de Macri para salvar la provincia: Ante la amenaza del aparato bonaerense de Kicillof, los armadores de LLA admiten que la supervivencia electoral depende del PRO, lo que obligará a Karina Milei a bajar sus banderas en la Ciudad de Buenos Aires para garantizar el apoyo de Mauricio Macri en todo el territorio nacional.

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