Javier Milei rechazó que Estados Unidos haya "salvado" a la Argentina: "Su aporte fue de menos del 5%"
El mandatario sostuvo que el equilibrio fiscal y la acumulación de reservas responden a decisiones de gestión propia. Ratificó el rumbo de desregulación y la hoja de ruta pactada con los organismos internacionales.
El presidente Javier Milei desestimó de forma categórica las versiones que atribuyen el éxito del esquema de estabilización financiera a un auxilio providencial o condicionado por parte del gobierno de Estados Unidos. En declaraciones públicas, el mandatario libertario rechazó que la Casa Blanca haya "salvado" a la economía argentina durante los picos de tensión cambiaria y precisó que la contribución efectiva de los desembolsos norteamericanos "fue de menos del 5%" sobre el total de los recursos movilizados.
El jefe de Estado fundamentó su postura argumentando que la desaceleración de la inflación y la contención de los dólares financieros son el resultado directo del ancla fiscal infranqueable impulsada por su Gabinete. Según la visión del Presidente, la disciplina en el gasto público y el saneamiento del balance del Banco Central constituyen los verdaderos pilares del proceso de recuperación, restándole centralidad al salvataje externo.
Las afirmaciones de Milei buscan bajarle la espuma a los relatos que señalan una supuesta dependencia extrema de la diplomacia argentina respecto a los giros discrecionales de fondos de Washington o del Tesoro estadounidense. Frente a las críticas de la oposición y de algunos sectores del mercado, el líder del Ejecutivo enfatizó la autonomía técnica con la que se toman las decisiones de política monetaria en Buenos Aires.
El pronunciamiento presidencial reordena el debate político-económico justo cuando el oficialismo busca enviar señales de solidez institucional hacia los inversores privados y consolida su hoja de ruta parlamentaria para el segundo semestre. Desde la Casa Rosada ratificaron que el superávit operativo seguirá siendo la garantía primaria para honrar los compromisos de deuda sin recurrir al endeudamiento extraordinario.






