El FMI ratifica su proyección de crecimiento económico del 4% para la Argentina en un escenario global de alta volatilidad
La actualización del Panorama Económico Mundial (WEO) sostiene la previsión de expansión del PBI doméstico para el presente año y el próximo período fiscal
El organismo multilateral destaca que el índice de crecimiento local superará el promedio estimado para los mercados de América Latina.
El reporte técnico advierte sobre la persistencia de fuerzas macroeconómicas contradictorias en el plano internacional, impulsadas por tensiones comerciales y cuellos de botella en insumos críticos. El Directorio del Fondo subraya la importancia de consolidar los colchones presupuestarios y la estabilidad financiera de los países emergentes.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo firme su proyección de crecimiento económico para la República Argentina, estimando una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) del 4% tanto para 2026 como para 2027. El informe técnico, difundido en el marco de la revisión semestral de las perspectivas globales, sitúa la velocidad de recuperación de la economía local por encima de la media de la región latinoamericana, proyectada en un moderado 2,2% para el año en curso.
El diagnóstico elaborado por los analistas de Washington pondera positivamente el sobrecumplimiento de las metas fiscales de la administración nacional, que logró consolidar un superávit primario por encima de las bandas de referencia acordadas. No obstante, las estimaciones del organismo internacional se muestran más conservadoras que las previsiones iniciales del Presupuesto oficial, reflejando la cautela técnica frente a la velocidad de la recomposición del consumo interno y la acumulación de reservas netas.
En el plano externo, el informe describe un escenario global cruzado por vectores divergentes. Mientras que las principales economías occidentales muestran una desaceleración marginal en sus tasas de actividad, los riesgos asociados a un recrudecimiento de los aranceles comerciales internacionales y la volatilidad de los mercados financieros plantean desafíos directos para los flujos de capital hacia las economías en desarrollo.
El staff del FMI recomendó a las autoridades monetarias del Banco Central mantener una vigilancia estricta sobre la evolución del índice de precios al consumidor y los esquemas de regulación cambiaria. La sostenibilidad del sendero de crecimiento previsto estará sujeta a la capacidad del equipo económico para administrar las tensiones de corto plazo derivadas del calendario de vencimientos financieros externos y la protección de los sectores sociales vulnerables.






