Los debates sobre medidas de ingresos y la postura del Presidente sobre la intervención estatal
El ala política del gabinete propuso herramientas de incentivo al consumo para amortiguar el parate económico.
Javier Milei ratificó la línea dura del plan económico y descartó intervenciones directas o subsidios que alteren las metas fiscales.
Las discusiones internas en el Gabinete nacional sobre cómo abordar la retracción de la actividad y la pérdida de poder adquisitivo mostraron dos visiones contrapuestas dentro del Poder Ejecutivo. El sector más político del Gobierno evaluó alternativas para lanzar medidas puntuales de estímulo a los ingresos y reactivación del consumo interno.
Sin embargo, el presidente Javier Milei cerró de manera categórica la posibilidad de aplicar planes de asistencia o subsidios directos, reafirmando el fin de la doctrina del "Estado presente". Para la máxima autoridad de la Nación, cualquier intento de volcar recursos públicos para estimular la demanda pone en riesgo el superávit fiscal y contamina la señal de precios del mercado libre.
De esta forma, la conducción nacional ratificó que la reactivación deberá provenir exclusivamente de la inversión privada, la desregulación de los mercados y la consolidación de la estabilidad macroeconómica, descartando paquetes de auxilio estatal para los rubros golpeados por la recesión.







