CÓRDOBA

Milei dejaría atrás sus críticas a los festivales populares y ahora buscará apoyo en Jesús María

El presidente Javier Milei, que durante meses cuestionó el financiamiento público de las fiestas populares como un gasto innecesario, confirmó que participará del tradicional Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, un evento cultural emblemático en Córdoba, en una señal de acercamiento político en plena temporada de festivales y de búsqueda de votos en esa provincia.

Históricamente, el mandatario y su espacio criticaron el uso de recursos públicos para financiar grandes eventos populares, sostenido que ese tipo de gasto debía replantearse dentro de las prioridades del Estado. Sin embargo, la agenda oficial de Milei en enero de 2026 incluye asistir al Festival de Jesús María -uno de los encuentros folklóricos más convocantes del país-. Esta será su primera participación confirmada en un festival folclórico de este tipo desde que asumió la Presidencia, lo que marca un giro en su postura respecto a estos eventos tradicionales.

El Festival Nacional de Doma y Folklore, que reúne a miles de asistentes cada año en la ciudad cordobesa, también se ha convertido en un escenario con significado electoral y cultural para dirigentes de diversos espacios políticos. Según confirmaron fuentes del entorno presidencial, la presencia de Milei busca no solo mostrar una cara más vinculada con las expresiones populares, sino también consolidar apoyos en regiones donde La Libertad Avanza tuvo buenos resultados electorales.

La provincia de Córdoba, con una fuerte tradición de apoyo a fuerzas provinciales y nacionales en eventos multitudinarios, representa un escenario clave para el oficialismo de cara a los desafíos políticos y sociales de 2026 y 2027. En ese marco, la asistencia de Milei al evento también puede leerse como una estrategia para conectar con públicos amplios más allá de sus bases tradicionales y fortalecer su presencia política en el interior del país.

Mientras algunos analistas interpretan este cambio como una señal de pragmatismo político, otros opinan que la visita al Festival puede estar motivada por la intención de equilibrar críticas pasadas con gestos de cercanía cultural, especialmente en un contexto de tensiones económicas y sociales. La repercusión de su asistencia -y cómo la perciben los cordobeses y el resto de la sociedad- será un punto de atención en la agenda política de las próximas semanas.

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