Milei llega a Davos con agenda cargada y busca posicionarse como actor central del nuevo orden global
El presidente argentino viajará al foro económico de Suiza en medio de una apretada agenda.
A días de partir rumbo a Suiza, Javier Milei afina en la Quinta de Olivos los detalles de su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, uno de los escenarios más influyentes del planeta para la política y los negocios. Para el Presidente, no se trata solo de una cumbre más, sino de una oportunidad estratégica para reforzar su perfil internacional, tender puentes con líderes clave y proyectar su modelo económico ante los principales decisores del mundo.
La edición 2026 del foro se realizará en un contexto global particularmente sensible, atravesado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de bloques comerciales y una creciente disputa ideológica en Occidente. En ese tablero, la Casa Rosada considera que Milei puede ganar visibilidad como referente de una nueva corriente liberal alineada con Estados Unidos y con sectores empresariales que buscan reglas más flexibles para la inversión.
La agenda oficial todavía no fue publicada, pero el Gobierno confirmó que ya existe un esquema de reuniones en elaboración, coordinado por la Cancillería, que incluye encuentros con jefes de Estado, funcionarios económicos y líderes del sector privado.
Un foro blindado y con figuras de primer nivel
El encuentro de Davos volverá a reunir a una de las concentraciones de poder político y económico más grandes del año. Las autoridades suizas anunciaron un operativo de seguridad reforzado en el cantón de Grisones, con hasta 5000 efectivos desplegados para garantizar el normal desarrollo del foro y la protección de los asistentes.
Entre los participantes confirmados figuran Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, y Ursula von der Leyen, titular de la Comisión Europea, con quienes Milei mantiene canales de diálogo abiertos. La presencia de ambos refuerza la expectativa de que Davos funcione como antesala de definiciones clave sobre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que la Argentina impulsa como uno de los pilares de su estrategia comercial.
En paralelo, se espera una delegación estadounidense de alto nivel, encabezada por figuras del gabinete de Donald Trump, lo que abre la puerta a contactos directos con Washington en un momento de redefinición de las reglas del comercio global.
Estados Unidos, el FMI y los acuerdos en juego
Uno de los principales objetivos de la delegación argentina será destrabar conversaciones con Estados Unidos para avanzar en un acuerdo marco de comercio e inversión que sirva como plataforma para una mayor integración económica. En ese marco, funcionarios norteamericanos como el secretario de Comercio, Howard Lutnick, el de Energía, Chris Wright, y el representante comercial Jameson Greer aparecen como interlocutores centrales.
Las negociaciones habían mostrado cierta ralentización en las últimas semanas, pero en el Gobierno confían en que Davos puede servir para dar un nuevo impulso político a las tratativas y alinearlas con el calendario del acuerdo con la Unión Europea, que se espera quede plenamente ratificado hacia fines de 2026.
También se evalúa la posibilidad de un contacto con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, quien participará en distintos paneles sobre inteligencia artificial, crecimiento global y perspectivas económicas. Esos temas están directamente vinculados a los desafíos que enfrenta la Argentina en su programa de estabilización y apertura económica.
El discurso que Milei prepara para el escenario global
Más allá de las reuniones bilaterales, el momento central del viaje será la exposición de Milei ante el plenario del foro. En Balcarce 50 señalan que el Presidente trabaja en un mensaje que buscará consolidar su identidad como uno de los principales voceros de una nueva derecha liberal a escala internacional.
La intervención volverá a girar en torno a ejes ya conocidos de su narrativa: defensa del capitalismo de libre empresa, crítica a lo que denomina "ideología woke" y reivindicación de valores tradicionales como la familia, el comercio abierto y la cultura occidental. A eso se sumará una lectura política del escenario regional, con una valoración positiva del rol de Estados Unidos en América Latina y, en particular, de las acciones recientes de Washington sobre Venezuela.
El objetivo, según su entorno, no es moderar el perfil sino profundizarlo: Milei busca diferenciarse del tono diplomático clásico y reforzar su condición de outsider del sistema político global.
Davos como plataforma de proyección internacional
La primera participación de Milei en Davos, en 2024, lo colocó en el centro de la escena mediática mundial y generó tanto adhesiones como rechazos. Protestas de colectivos LGBT y críticas de sectores progresistas contrastaron con el respaldo de empresarios y referentes liberales que celebraron su discurso.
Ahora, el Gobierno apuesta a que esta segunda presentación funcione como una consolidación de aquel debut. En la Casa Rosada consideran que el Presidente ya no es una novedad, sino un actor que empieza a ser tomado en serio por dirigentes y mercados.
Con un foro repleto de líderes, una agenda de reuniones estratégicas y un discurso diseñado para impactar, Milei llegará a Davos con la intención explícita de que la Argentina vuelva a ser parte de las grandes conversaciones del mundo.