Escándalo en la AFA: Chats revelan un circuito de US$ 18 millones en efectivo
La Justicia investiga 42 pagos realizados en autos de lujo (BMW, Passat) que habrían terminado en la oficina de un colaborador directo de la cúpula de AFA. Sospechan de un esquema de "cuevas", empresas fantasma y fondos que regresaban del exterior en bolsos.
No son solo números, es logística pura. La investigación liderada por la fiscal Cecilia Incardona busca reconstruir cómo US$ 260 millones generados por la Selección (sponsors, AFA Play, amistosos) habrían sido desviados. Los nuevos chats muestran que el dinero "aterrizaba" en una oficina de la calle Lavalle, apodada ya como la nueva "Rosadita".
1. La logística: BMWs y bolsos en el microcentro
Según los chats analizados, entre 2021 y 2022 se pactaron entregas de dinero que parecen sacadas de una serie policial:
Los vehículos: Se mencionan específicamente camionetas 4x4, un BMW gris oscuro y un Passat negro que llegaban a Lavalle 1718.
Los montos: Hay registros de pagos individuales de hasta US$ 700.000 en un solo movimiento.
El destino: La oficina de Juan Pablo Beacon, ex mano derecha de Pablo Toviggino (tesorero de AFA y hombre clave del esquema).
2. El "rulo" financiero: De Mónaco a las cuevas
La hipótesis judicial sostiene que el dinero hacía un viaje de ida y vuelta para evadir controles:
Exterior: Los fondos por sponsors se cobraban en cuentas de empresas como TourProdEnter (presidida por Javier Faroni).
Lujos: Parte de ese dinero habría financiado, por ejemplo, un yate de lujo usado por "Chiqui" Tapia en Mónaco.
Regreso: El resto se transfería a EE. UU. y volvía a la Argentina a través de financieras y "cuevas" para ser entregado en efectivo (dólares "billete").
3. Los chats: La prueba que quema
La Justicia tiene en su poder conversaciones de WhatsApp entre Beacon y financistas como Diego Pasztor y Fabián "Fiño" Krunfli.
Evidencia: No solo hay chats; el expediente suma audios, planillas manuscritas y facturas de empresas señaladas como "fantasmas" (Q22, Stratega, Odeoma).
Coordinación: En los mensajes se lee la coordinación exacta de fechas, autos y montos, lo que probaría una operatoria sistemática y no hechos aislados.
¿El fin de una era en la conducción?
Esta causa toca el corazón del poder de Claudio Tapia. Si se comprueba que fondos que debían ingresar a las arcas del fútbol argentino terminaron en oficinas privadas para "gastos personales" o distribución discrecional, el impacto político en la AFA sería total. Con US$ 260 millones bajo sospecha, la presión de la Justicia Federal (ahora bajo el juez Charvay) promete una auditoría que la dirigencia del fútbol intentó evitar durante años.