Caso Dalmasso: El "error" de 18 años que dejó libre al asesino llega a juicio político
En una audiencia clave del jury contra los fiscales que pasaron por la causa, se reconoció que Roberto Bárzola (el parquetista) fue investigado en los inicios, pero nunca se le realizó un cotejo de ADN. Esa prueba, que recién se hizo 18 años después con la causa ya prescripta, demostró que él fue el autor del crimen. Para la familia, esto es la prueba irrefutable del "mal desempeño" judicial.
La segunda jornada del juicio político contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro dejó declaraciones de alto impacto. Testigos y exfuncionarios admitieron que Bárzola estuvo bajo la lupa, pero que "decidieron" no avanzar con la prueba genética, a pesar de haberla solicitado a otras personas sin indicios claros. Esta omisión permitió que el asesino caminara libre casi dos décadas, mientras la justicia centraba sus sospechas en el círculo familiar de Nora.
Juan Dalmasso (hermano de la víctima) y Facundo Macarrón (hijo de Nora) sostienen que esta negligencia no solo garantizó la impunidad del culpable, sino que revictimizó a la familia durante años. La expectativa ahora está puesta en la declaración de la Dra. Nidia Modesti, la genetista que finalmente logró identificar el ADN de Bárzola en 2022, quien explicará técnicamente por qué esa prueba estuvo siempre al alcance de la mano.
Las claves de un escándalo judicial
El sospechoso olvidado: Roberto Bárzola fue investigado al principio, pero los fiscales de entonces desestimaron el ADN.
La prueba tardía: En octubre de 2022, un nuevo análisis genético confirmó que el ADN hallado en el cuerpo de Nora pertenecía a Bárzola.
Prescripción: Como pasaron más de 15 años, el asesino no puede ser juzgado ni ir preso, lo que convierte al caso en una tragedia jurídica.
Jury de Enjuiciamiento: Se busca determinar la responsabilidad administrativa y legal de los fiscales por "mal desempeño".