China impuso medidas comerciales contra Argentina y lanzó una advertencia diplomática al Gobierno de Milei
El gigante asiático decidió aplicar aranceles a la carne argentina y sus representantes diplomáticos habrían expresado malestar con la administración nacional por incumplimientos en acuerdos previos, en medio de una relación bilateral cada vez más tensa.
El Gobierno de China tomó medidas que provocan impacto directo en la economía argentina: el Ministerio de Comercio del país asiático estableció una cuota sobre las importaciones de carne vacuna y aplicó un arancel del 55 % para el volumen que exceda un cupo determinado, un cambio que afecta al principal mercado externo del sector ganadero nacional. La cuota fijada para Argentina es de 511.000 toneladas con la tasa habitual del 12,5 %, mientras que las exportaciones que superen ese volumen enfrentarán el arancel más alto. Esta medida regirá por un período de tres años y limita las posibilidades de expansión de las ventas argentinas al gigante asiático, que representa cerca del 70 % de las exportaciones de carne vacuna del país.
Fuentes diplomáticas y políticas consultadas por medios como La Política Online relataron que estos movimientos comerciales incluyen advertencias expresadas por Beijing hacia el Gobierno argentino, en un contexto donde la relación bilateral se vio tensionada tras acuerdos previos que no habrían sido cumplidos en los plazos o condiciones pactados. Según el despacho, el malestar de China estaría vinculado al manejo de temas como el swap de divisas e incentivos económicos, algo que habría motivado las recientes demandas de Pekín.
Motivos detrás de las medidas y la reacción china
La decisión de China responde a una investigación interna sobre importaciones que evaluó el comportamiento del mercado y los volúmenes ingresados desde distintos países, incluyendo Argentina, Brasil y Australia, entre otros. La estrategia china apunta a regular los flujos de productos básicos para equilibrar oferta y demanda interna, así como para proteger sectores sensibles de su economía, en momentos de desaceleración del crecimiento global y de la demanda interna, según economistas consultados.
Especialistas locales y representantes del sector agroexportador advirtieron que esta medida podría reducir el potencial de crecimiento de las ventas y afectar la entrada de divisas al país, un punto crítico en medio de las presiones macroeconómicas que enfrenta Argentina. Aunque el nuevo régimen contempla un aumento gradual del cupo (2 % anual durante los tres años), el arancel adicional limita el incentivo para expandir exportaciones fuera de ese umbral.
La decisión de Pekín se produce en un marco donde la economía china busca estimular el consumo interno y equilibrar su crecimiento ante tensiones comerciales globales y desafíos económicos locales, como la necesidad de fomentar la demanda de los hogares y modernizar sectores productivos.








