"Golpista": el explosivo cruce entre Petri y Villarruel
La interna oficialista sumó un nuevo capítulo de alto voltaje cuando el ministro de Defensa y la vicepresidenta se lanzaron acusaciones públicas que dejaron al descubierto una fractura cada vez más difícil de disimular.
La relación entre el ministro de Defensa, Luis Petri, y la vicepresidenta Victoria Villarruel entró en zona de ruptura tras un intercambio público que sorprendió incluso a dirigentes del propio oficialismo.
Todo comenzó cuando Villarruel cuestionó movimientos internos en el área de Defensa y deslizó críticas sobre la conducción política del ministerio. La respuesta de Petri no tardó: la acusó de "golpista", en una frase que elevó el tono del debate a niveles inéditos dentro de la coalición gobernante.
La vicepresidenta retrucó con dureza y apuntó directamente a la gestión del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), lanzando una frase que hizo estallar la polémica: "Te conozco por el vaciamiento del IOSFA". El señalamiento no es menor: el organismo arrastra cuestionamientos financieros y reclamos de afiliados por prestaciones y cobertura.
El trasfondo del cruce es político. Villarruel ha buscado consolidar influencia en el ámbito de las Fuerzas Armadas, un terreno donde construyó vínculos desde antes de integrar la fórmula presidencial. Petri, en tanto, ejerce formalmente la conducción política del área y responde directamente al presidente Javier Milei.
El intercambio dejó heridas abiertas. En el Congreso, legisladores libertarios admiten en privado que la convivencia entre ambos sectores se volvió "insostenible". En la Casa Rosada intentan bajar el tono, pero la disputa ya es pública y erosiona la imagen de cohesión del Gobierno.
En un contexto de fragilidad legislativa y tensión económica, la pelea en Defensa agrega un elemento más de incertidumbre a la dinámica interna del oficialismo.