Aunque Trump elogió a Delcy Rodríguez, Corina Machado le entregó su Nobel de la Paz
La política venezolana se vio con el presidente de los Estados Unidos y le ofrendó el reconocimiento que le habían dado hace un mes en Oslo.
Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó públicamente a Delcy Rodríguez tras una extensa conversación telefónica, el foco político terminó desplazándose hacia la Casa Blanca, donde María Corina Machado le entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz en un gesto de alto impacto simbólico y diplomático.
Trump reveló que mantuvo una "larga llamada" con Rodríguez, a quien calificó como "una persona formidable", y aseguró que "todo anda muy bien con Venezuela". Las declaraciones marcaron un giro discursivo del mandatario estadounidense respecto del escenario venezolano, especialmente por el momento elegido: apenas un día antes de recibir en Washington a la principal referente opositora al chavismo.
Ese timing fue leído como clave en la región. La Casa Blanca abrió así dos canales en paralelo: uno con el gobierno de transición encabezado por Rodríguez, y otro con Machado, figura central del proceso opositor. La superposición de gestos dejó en evidencia la intención de la administración Trump de conservar margen de maniobra frente a todos los actores relevantes del nuevo escenario político venezolano.
Durante el encuentro en el Despacho Oval, Machado le entregó a Trump la medalla física de su Premio Nobel de la Paz, concedido en 2025. Según trascendió, el obsequio fue presentado como un reconocimiento personal "en nombre del pueblo venezolano" por el impulso diplomático y el respaldo internacional brindado por Estados Unidos en el proceso de transición democrática.
Trump calificó la reunión como "un gran honor" y agradeció públicamente el gesto a través de sus redes sociales. Si bien el título del Nobel es intransferible, la entrega de la medalla -una pieza de oro de 196 gramos que mantiene el mismo diseño desde hace más de un siglo- tiene antecedentes históricos y un fuerte peso simbólico en la diplomacia internacional.
Hasta el momento, ninguna de las partes brindó detalles concretos sobre los temas abordados en la reunión. El hermetismo alimenta expectativas dentro y fuera de Venezuela, donde el cruce de señales entre Washington, el gobierno de transición y la oposición mantiene en vilo el rumbo político de la etapa que se abre tras la salida de Nicolás Maduro del poder.








