POLITICA

De la TV Pública al "Cambio Simbólico": Adorni confirmó que le cambiarán el nombre y profundizarán el ajuste

El Jefe de Gabinete aseguró que, ante la imposibilidad legal de privatizarla por ahora, la meta es "achicarla al máximo". El plan incluye el retiro de 500 empleados en todo el sistema de medios públicos y la eliminación de toda "cartelería ideológica".

En una entrevista vía streaming, Manuel Adorni dejó clara la hoja de ruta para Radio y Televisión Argentina (RTA). Aunque la palabra "privatización" quedó trabada en el Congreso, el Ejecutivo utilizará sus facultades para reducir la estructura al mínimo indispensable, argumentando que la dotación actual de 2.400 empleados es "excesiva" para las arcas del Estado.


El fin de una marca: ¿Por qué el cambio de nombre?

Adorni adelantó que la señal dejará de llamarse TV Pública. Los motivos detrás de la "primicia" son:

  • Deskirchenización: El funcionario señaló que el nombre actual tiene una carga semántica asociada a la gestión anterior que el Gobierno quiere erradicar.

  • Gesto simbólico: Buscan marcar una nueva etapa donde el medio deje de ser percibido como una herramienta de propaganda política.

  • Limpieza visual: Se ratificó la orden de retirar cualquier cartelería o contenido con sesgo ideológico en las instalaciones.


El plan de "achique" en números

La intervención estatal, que fue prorrogada por el Decreto 79/2026 hasta febrero de 2027, tiene objetivos cuantitativos claros:

  • Retiros voluntarios: Buscan reducir la plantilla en 500 puestos (un 20% del total). Esto afecta a periodistas, técnicos y administrativos tanto de la TV como de las 50 emisoras de Radio Nacional.

  • Dotación actual: El Gobierno pone la lupa sobre los 1.300 empleados que tiene exclusivamente la TV Pública, cifra que consideran insostenible.

  • Presupuesto: El objetivo final es reducir el déficit operativo a cero, incluso bajo la amenaza latente de "bajar la llave" (cerrar la señal) si no se logra la eficiencia deseada.


La respuesta de los trabajadores

El clima dentro de la empresa es de máxima tensión. Los gremios (Sipreba, SATSAID, SALCo y APJ) denuncian una situación crítica:

  1. Salarios congelados: Aseguran que los haberes no se actualizan seriamente desde agosto de 2024, lo que dejó a gran parte de la planta por debajo de la línea de pobreza.

  2. Rechazo a la Reforma: Advierten que los cambios laborales que impulsa el Gobierno en el Senado podrían causar un "daño irreversible" a la comunicación pública.

  3. Vaciamiento: Denuncian que la falta de producción propia y el fomento de retiros voluntarios es un "cierre encubierto".

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