Tren Belgrano Cargas: los planes del Gobierno para privatizarlo
Se prevé una licitación para este servicio ferroviario de logística.
El Gobierno nacional avanza con el proceso para privatizar la empresa estatal Belgrano Cargas mediante una licitación internacional que podría lanzarse en los próximos días. La iniciativa forma parte del paquete de compañías sujetas a privatización incluido en la Ley de Bases y apunta a redefinir el esquema operativo del principal sistema ferroviario de cargas del país.
El proyecto impulsado por la administración de Javier Milei propone implementar un modelo de "acceso abierto" (Open Access), que permite que distintas empresas utilicen la infraestructura ferroviaria aun cuando no tengan la concesión directa de las vías. A su vez, prevé un esquema de desintegración vertical que separa la operación de los trenes, el mantenimiento de la infraestructura y la gestión del material rodante en concesiones diferentes.
Esta estructura generó cuestionamientos entre potenciales interesados porque se aparta de los modelos habituales del transporte ferroviario de cargas a nivel internacional. En Europa, por ejemplo, el esquema de acceso abierto existe principalmente en servicios de pasajeros y suele contar con subsidios estatales para sostener la infraestructura, algo que no está previsto en este caso.
La red que se pondrá bajo concesión comprende unos 7.594 kilómetros operativos correspondientes a los ramales Belgrano, San Martín y Urquiza, que atraviesan 16 provincias y conectan con cinco pasos internacionales hacia Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay. Se trata de un corredor logístico estratégico para el transporte de granos, minerales y producción regional hacia puertos exportadores.
Según el cronograma oficial presentado ante inversores internacionales, el proceso contempla un plazo de 90 días para la presentación de ofertas una vez publicada la licitación. Luego habrá un período de evaluación de propuestas de aproximadamente un mes y otros 30 días adicionales para la firma del contrato, con la expectativa de cerrar la adjudicación hacia mitad de año.
Posteriormente se abriría una etapa de transición operativa de 90 días y la toma definitiva del control por parte del adjudicatario se proyecta hacia diciembre. El Gobierno estima una inversión total de 755 millones de dólares, distribuidos entre mejoras en los distintos ramales incluidos en la concesión.
Entre los interesados en participar aparece la empresa Grupo México, que manifestó su intención de competir en la licitación aunque planteó diferencias con el esquema propuesto y sugirió la posibilidad de integrar la operación completa bajo una única concesión con inversiones más amplias. En paralelo, también analizan presentarse las principales agroexportadoras del país agrupadas en un consorcio integrado por Aceitera General Deheza, Asociación de Cooperativas Argentinas, Bunge, Louis Dreyfus Company y Cargill, interesadas en un negocio clave para mejorar la logística del sector exportador.








