920 trabajadores en la calle: cierra la fábrica de neumáticos Fate

La multinacional de los neumáticos anunció el cese de operaciones en Argentina "de manera definitiva".

La fabricante argentina de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo e inmediato de su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, y dejará sin empleo a 920 trabajadores. La decisión fue comunicada oficialmente este miércoles y marca el final de más de ocho décadas de actividad industrial en el país.

Según el comunicado al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, "Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes". La medida impacta de lleno en el cordón industrial bonaerense, donde la compañía era uno de los principales empleadores del sector.

La planta que dejará de operar era la más grande del país en su rubro y contaba con una capacidad productiva superior a los cinco millones de neumáticos por año. El cierre se produce en un contexto complejo para la industria nacional, atravesada por la apertura comercial y el incremento de importaciones, factores que presionaron sobre los costos y la competitividad local.

Al justificar la decisión, la empresa sostuvo que "los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente", aunque no brindó detalles técnicos sobre el impacto concreto en ventas o estructura de costos. En el mismo texto, destacó que siempre mantuvo una "vocación industrial" a lo largo de su historia.

Fate repasó además su recorrido en el mercado automotriz argentino. Recordó que fue la primera compañía en abastecer neumáticos radiales a la plataforma local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte de carga y pasajeros, con presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.

En su comunicado, la firma subrayó que durante más de ochenta años generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales y exportó tecnología. "Esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante", señalaron desde la compañía, dejando abierta la puerta a una eventual reconversión.

El mensaje concluyó con un agradecimiento a trabajadores, clientes y proveedores. Sin embargo, para los 920 empleados afectados y para el entramado productivo de la zona norte del conurbano bonaerense, el cierre representa un golpe directo a la industria nacional y abre un escenario de incertidumbre laboral en un sector estratégico para la cadena automotriz. 

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