IMPORTACIONES

Fin de una era: Cerró la última fábrica de aisladores y el Gobierno liberó la importación

Tras el cierre definitivo de FAPA (Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino), el Ministerio de Economía suspendió por 6 meses los aranceles para traer estos insumos de afuera. No es solo un tema comercial: sin estos aisladores, se ponía en riesgo la estabilidad de toda la red eléctrica nacional.

Lo curioso de esta medida es que fue la propia empresa la que pidió que le saquen la protección. ¿Por qué? Porque ya bajaron la persiana, remataron hasta la última máquina y no quieren que el país se quede sin luz por falta de repuestos. La Resolución 345/2026 oficializa lo que CADIEEL ya venía avisando: ya no queda ningún socio en la cámara que fabrique este producto clave.


¿Qué significa esto para nosotros?

  1. Insumo crítico: Los aisladores de porcelana son los que ves en los postes de luz y transformadores. Sin ellos, no hay mantenimiento posible de la red. Si se rompía uno y seguíamos con aranceles del 2015, el costo de las obras se iba a las nubes.

  2. Chau "Antidumping": Desde hace 10 años, Argentina cobraba un extra para proteger a FAPA de la competencia de China, Brasil y Colombia. Al no haber más fábrica local, ese impuesto se volvía un "obstáculo inmediato" (según la CNCE) para que las distribuidoras puedan trabajar.

  3. El drama del cierre: FAPA concentraba el 100% de la producción nacional. Su salida deja un hueco que ahora solo se puede llenar importando, marcando un cambio forzado en la política energética: de la protección a la apertura por necesidad.

  4. Beneficio para las facturas: Al bajar el costo de estos componentes, las distribuidoras y cooperativas eléctricas tienen una excusa menos para subir los costos de mantenimiento, aunque el impacto real en la tarifa final suele ser mínimo comparado con la generación.

El dato: La suspensión es por seis meses. El Gobierno espera que en este tiempo el mercado se acomode y se eviten demoras en obras esenciales para que no se nos corte la luz este invierno.


Editorial: Cuando la protección ya no alcanza

Es un caso testigo. Durante una década se protegió a una empresa para que sea el único proveedor nacional, pero la crisis del sector y la falta de inversión terminaron en el remate de las máquinas. Hoy, la "libertad" de importación no llega por ideología, sino por emergencia energética. Sin aisladores, no hay red.

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