Riesgo País: la barrera de los 500 puntos se vuelve un desafío ante el ruido global y las dudas locales
Después de semanas de optimismo, el Riesgo País rebotó y cerró en 549 unidades, alejándose del mínimo de 518 que tocó días atrás. La combinación de la escalada bélica en Medio Oriente y las dudas de los inversores sobre el rebote de la inflación y el plan financiero para 2027 frenaron el "rally" de los bonos argentinos.
El mercado está en modo "esperar y ver". Por un lado, el contexto internacional es hostil: cuando hay guerra, los inversores huyen del riesgo y Argentina es, por definición, un activo de riesgo. Pero no todo es culpa de afuera. Los analistas locales empiezan a señalar que, si bien el ajuste fiscal es fuerte, hay dudas sobre su sostenibilidad debido al aumento de pagos atrasados y la caída en los niveles de actividad.
Además, el reciente rebote inflacionario y la baja en la imagen positiva del Gobierno (que vimos con los datos de confianza del consumidor) generan interrogantes sobre el margen político para sostener las reformas. Para que Argentina pueda volver a los mercados internacionales y financiarse a tasas razonables, el riesgo país debería perforar los 500 puntos, algo que por ahora parece haber encontrado un techo difícil de quebrar.
¿Por qué no baja el Riesgo País?
Frente Externo: El conflicto Irán-Israel hace que los capitales busquen refugio en activos seguros (como el Tesoro de EE.UU.), castigando a los bonos argentinos.
Vencimientos 2027: Hay ansiedad por saber cómo se pagarán los US$14.500 millones que vencen entre este año y el próximo sin rifar las reservas del BCRA.
Inflación y Actividad: El dato de inflación de marzo (3,4%) y la recesión económica enfrían las expectativas de una recuperación rápida en "V".
Estrategia Local: El mercado espera señales más claras sobre si el Gobierno emitirá deuda con bancos privados (Repo) o si finalmente buscará fondos frescos en el mercado internacional.






