El anuncio del cese de actividades de la empresa generó desconcierto en sectores libertarios, que cruzaron responsabilidades entre el gremio y la firma.
El sector fabril encendió señales de alarma por la retracción del consumo, la suba de costos y la falta de crédito, que impactan de lleno en la producción y el empleo formal.
La histórica fábrica de golosinas suspendió parte de su planta en Victoria tras registrar una drástica caída en las ventas y una fuerte competencia con productos importados.