Corina Machado ofrece "regalar" parte de su Nobel de la Paz a Trump tras quedar fuera de la transición venezolana
La líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, generó revuelo internacional al declarar que estaría dispuesta a compartir o "regalar" su galardón al presidente estadounidense Donald Trump, en un gesto inusual tras haber sido excluida por la Casa Blanca del plan de transición política en Venezuela.
La situación se cristalizó en una entrevista concedida por Machado al programa Hannity de Fox News, donde, en medio del contexto político posterior a la captura del exmandatario Nicolás Maduro, la opositora afirmó que ella dedicó su Premio Nobel de la Paz a Trump, convencida de que su acción contra el régimen chavista -la operación militar estadounidense que terminó con la detención de Maduro- representó un paso significativo hacia la libertad y la justicia para el pueblo venezolano.
Trump, sin embargo, no la incluyó entre los actores centrales de la transición política venezolana, optando por respaldar a Delcy Rodríguez, la exvicepresidenta de Maduro, como autoridad interina. Según fuentes citadas en medios internacionales, una de las razones detrás de este distanciamiento fue, paradójicamente, la aceptación por parte de Machado del Nobel de la Paz, un premio que el propio Trump había aspirado a ganar y cuya adjudicación a Machado habría generado incomodidad en la Casa Blanca.
Un gesto con fuerte carga diplomática
Machado explicó al entrevistador que no ha vuelto a hablar con Trump desde octubre de 2025, el día en que se anunció oficialmente que ella había sido galardonada con el Nobel, aunque él "merecía" el premio por lo logrado hasta ahora con su administración. La líder venezolana subrayó que su intención sería agradecerle en persona y "compartir" el reconocimiento, aunque reconoció que ese ofrecimiento aún no se había materializado.
Este tipo de declaraciones, inusuales en la diplomacia contemporánea, buscan enmarcar la relación bilateral en términos de reconocimiento personal y legitimación política, ante un escenario electoral complejo en EE. UU. y una transición venezolana que aún no está resuelta. El gesto de Machado también apunta a fortalecer su perfil internacional y a presionar por mayor protagonismo dentro del proceso político en Caracas.
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Exclusión de la transición: La decisión de la Casa Blanca de dejar a Machado fuera del plan de transición ha sido interpretada por algunos analistas como una señal de que Washington prioriza la estabilidad y la aceptabilidad regional sobre figuras opositoras polarizantes.
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Distanciamiento comunicacional: Según declaraciones recientes, Machado no ha conversado con Trump desde octubre, aunque dedicó públicamente su Nobel a su rol en la captura de Maduro.
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Apoyo alternativo: La administración estadounidense ha manifestado que trabajará con líderes interinos, como Delcy Rodríguez, en lugar de Machado, generando un debate sobre prioridades estratégicas y geopolíticas en el hemisferio.
Este episodio abre un nuevo capítulo en las relaciones internacionales derivadas de la crisis venezolana y plantea un escenario donde los símbolos políticos -como el Nobel de la Paz- adquieren una relevancia estratégica inesperada en la diplomacia entre líderes de distintas latitudes








