La abogada argentina detenida en Brasil podría ir a prisión: "Tengo miedo"
Está imputada por injuria racial en Río de Janeiro y permanece retenida con tobillera electrónica.
La situación judicial de Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil por una acusación de injuria racial, se agravó en las últimas horas luego de que se conociera que podría enfrentar una prisión preventiva. La joven santiagueña permanece retenida en Río de Janeiro desde mediados de enero, con tobillera electrónica y prohibición de salir del país, en un proceso que no tiene plazos definidos.
En un video difundido en su cuenta de TikTok, Páez describió el impacto personal de la causa judicial que atraviesa. "Estoy desesperada, estoy muerta de miedo", expresó, visiblemente afectada. Según relató, recibió la notificación de una orden de prisión preventiva bajo el argumento de "peligro de fuga", a pesar de que asegura estar controlada y a disposición de la Justicia desde el primer día.
"Se están vulnerando todos mis derechos", afirmó la abogada en ese mismo mensaje. "Tengo tobillera, entregué mi pasaporte y nunca intenté irme. No entiendo por qué dicen que me puedo fugar", agregó, mientras continúa alojada en un departamento que ella misma costea en la ciudad brasileña.
#Brasil Habló la abogada detenida por hacer gestos racistas: "Estoy desesperada y muerta de miedo", expresó desde las redes sociales.
— Hechos y Derecho (@Hechosanderecho) February 6, 2026
Agostina Páez compartió una publicación, donde denunció que se están vulnerando todos sus derechos. pic.twitter.com/IfbSRNfCdl
La causa se originó el 14 de enero en un bar de Ipanema, cuando una discusión por el pago de una cuenta derivó en una denuncia penal por injuria racial. La Policía Civil de Río de Janeiro informó que la investigación ya fue cerrada y remitida al Ministerio Público, que mantiene la acusación contra Páez por insultos racistas hacia un trabajador del local.
Desde la defensa sostienen una versión distinta de los hechos. El abogado Sebastián Robles explicó que, tras pagar la cuenta, Páez y sus amigas fueron retenidas por empleados del bar que exigían un nuevo pago. "Cinco personas no las dejaban salir del lugar", señaló, y agregó que existen videos donde se observan provocaciones y gestos obscenos por parte del personal hacia las turistas.
La propia Páez reconoció haber reaccionado en ese contexto. "Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto", explicó, al referirse a la grabación que luego fue utilizada como prueba en su contra. Según su defensa, esa reacción se dio tras una serie de provocaciones previas que no habrían sido consideradas de manera integral.
El delito de injuria racial en Brasil está equiparado legalmente al racismo y prevé penas de entre dos y cinco años de prisión, sin posibilidad de excarcelación bajo fianza. Desde el inicio del proceso, a Páez se le retuvo el pasaporte, se le colocó una tobillera electrónica y se le prohibió abandonar el país, medidas que -según la defensa- no tienen un plazo concreto.
Mientras el juez del caso evalúa los próximos pasos, la defensa presentó un habeas corpus para que la abogada pueda regresar a la Argentina y continuar el proceso de manera virtual. "La idea es que pueda volver al país, cumplir las formalidades judiciales y que se revise una medida que hoy es arbitraria", sostuvo Robles. "Tengo miedo, pero quiero que esto se resuelva", insistió Páez, a la espera de una definición que, por ahora, no tiene fecha.








