Paro y toma de tribunales contra el traspaso del fuero laboral a la Ciudad
Julio Piumato denunció la "liquidación inconstitucional" del fuero del trabajo. Los judiciales, apoyados por la CGT, marchan al Palacio de Tribunales tras ocupar un edificio clave en Diagonal Norte. Advierten que peligran 1.600 empleos y la independencia de los juicios laborales.
El conflicto por la Reforma Laboral de Javier Milei sumó este martes un capítulo de alta tensión. La Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN) inició un paro total de actividades y una movilización masiva hacia la Corte Suprema de Justicia para rechazar el traspaso de los tribunales laborales nacionales a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Desde ayer, trabajadores del sector mantienen ocupado el histórico edificio de Diagonal Norte 760, en señal de repudio a una medida que, según el gremio, busca "desmembrar" la justicia federal.
Los argumentos de Piumato
El titular de la UEJN fue tajante al calificar la medida como un "disparate" histórico:
Inconstitucionalidad: Piumato afirma que nunca antes se cerró un fuero nacional por ley y que esto viola el federalismo argentino.
Efecto dominó: Para el sindicalista, este es solo el primer paso. "Es la punta de lanza para seguir con los fueros Comercial y Civil", advirtió.
Intereses económicos: Desde el gremio sostienen que el traspaso busca beneficiar a las empresas, agilizando la caída de juicios y modificando las reglas de juego en favor del empleador.
El respaldo de la CGT y el riesgo laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT) no se quedó al margen y movilizó sus cuadros junto a los judiciales. La preocupación central radica en:
Estabilidad laboral: Se estima que hay más de 1.700 puestos de trabajo en riesgo o bajo incertidumbre por el cambio de jurisdicción.
Carga de expedientes: El fuero recibe unas 60.000 causas anuales. Los críticos sostienen que la Ciudad no tiene la estructura para absorber tal volumen sin colapsar el sistema.
Jurisprudencia: El traspaso obligaría a los jueces a seguir los lineamientos de la Corte Suprema, limitando la "autonomía" que históricamente tuvo el fuero laboral para proteger al trabajador.






