Emergencia Ferroviaria hasta 2028: el plan del Gobierno para poner a punto los trenes antes de la privatización
Mediante una resolución oficial, se prorrogó por dos años más el régimen de excepción. El objetivo es ejecutar 226 obras prioritarias en vías, señales y vagones para "hacer atractiva" la venta del sistema a operadores privados.
El Gobierno Nacional decidió no esperar al vencimiento y blindó el marco legal para el sistema de trenes. A través de la Resolución 12 de la Secretaría de Transporte, se extendió la emergencia pública ferroviaria hasta junio de 2028. La medida busca dar "previsibilidad y seguridad jurídica" a un ambicioso plan de obras que intenta revertir décadas de desinversión antes de que las líneas pasen a manos privadas.
El "maquillaje" necesario para la privatización
La Secretaría de Transporte, liderada por Fernando Herrmann, fue clara: la extensión permitirá mantener herramientas de gestión ágiles para la "eficientización y futura privatización". Según fuentes oficiales, el estado actual de la infraestructura "alejaba" a los inversores interesados.
El destino de los fondos:
31% en Vías y Puentes: Renovación de infraestructura crítica (se prevén 40km de vías nuevas).
27% en Material Rodante: Reparación de vagones y compra de 43 nuevas triplas diésel.
26% en Señalamiento: Modernización para evitar accidentes como el de la línea San Martín en 2024.
5% en Obras Eléctricas: Clave para reducir las constantes demoras y cancelaciones en el AMBA.
Seguridad operativa y frenado automático
La emergencia, que nació tras el choque en Palermo hace dos años, ya muestra los primeros resultados que el Gobierno quiere consolidar:
Frenado Automático (ATS): Implementación total en las líneas del AMBA para mitigar errores humanos.
Modernización de talleres: Compra de repuestos para más de 500 coches eléctricos para que las formaciones no queden "paradas" por falta de mantenimiento.






