Vuelven los préstamos en dólares
El Ministerio de Economía enviará un proyecto de ley para eliminar las restricciones vigentes desde 2002. El objetivo es que comercios, pymes y personas que no exportan puedan acceder a créditos en moneda dura con tasas del 5% al 7% anual.
La gestión de Javier Milei se prepara para romper un tabú de más de dos décadas. Desde la crisis de 2001, solo quienes exportan (y generan dólares) pueden pedir prestado en esa moneda. Ahora, el Gobierno quiere que los casi u$s 38.000 millones depositados en los bancos empiecen a circular para financiar desde desarrollos inmobiliarios hasta consumo personal.
Adiós al "trauma del 2002"
La conducción económica busca derogar el artículo 23 del decreto 905/02, una norma "prudencial" que nació para evitar que una devaluación dejara a los deudores sin capacidad de pago.
El cambio: Ya no será requisito ser exportador para calificar.
El argumento: Los depósitos en dólares están en niveles récord (u$s 37.879 millones al 9 de febrero), pero solo la mitad está prestada. Hay unos u$s 19.000 millones "durmiendo" en las bóvedas que el oficialismo quiere volcar al mercado.
¿Quiénes serán los beneficiarios?
Si bien la medida es general, el Palacio de Hacienda tiene sectores clave en la mira:
Desarrolladores Inmobiliarios: Podrían tomar deuda en dólares para construir, calzando el préstamo con el valor de venta de las propiedades (que ya están dolarizadas).
Personas Humanas: Acceso a créditos hipotecarios y prendarios con tasas muy competitivas (entre el 5% y 7% anual), impensadas para el crédito en pesos.
Empresas locales: Pymes y comercios con buenos antecedentes crediticios que necesiten capital de trabajo o inversión en maquinaria.
El impacto en los números
Si los bancos logran prestar hasta el 75% de sus depósitos (hoy prestan cerca del 50%), la oferta de crédito saltaría en unos u$s 9.500 millones. Esto equivale a inyectar un 15% extra de financiamiento a un sector privado que hoy ve la actividad estancada tras un 2025 que no logró repuntar.
Inocencia fiscal y "el colchón"
Para que este plan funcione, el Gobierno necesita que sigan entrando dólares al sistema. Por eso, tras el blanqueo y el régimen de "inocencia fiscal", ahora negocian con los Agentes de Bolsa (ALyC) para que:
Las divisas puedan entrar directamente por cuentas comitentes sin pasar obligatoriamente por un banco.
Se facilite el ingreso de parte de los u$s 170.000 millones que los argentinos aún guardan fuera del sistema.






