Granja Tres Arroyos, a un paso de la quiebra
Al menos 700 empleos están en riesgo y crece la preocupación en toda la cadena productiva.
Granja Tres Arroyos, la principal avícola de la Argentina, atraviesa una de las crisis más profundas de su historia y quedó a un paso de la quiebra. Tras el cierre de la planta Becar, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, ahora se multiplican las versiones sobre un posible cierre de La China, su establecimiento central en la región.
La situación genera un fuerte impacto social: solo en esa zona están en juego al menos 700 puestos de trabajo. La empresa había asegurado que, luego de cerrar Becar, concentraría su operación en La China e incorporaría allí a los trabajadores trasladados, además de normalizar la producción y los pagos. Sin embargo, ocurrió lo contrario: se acumularon atrasos salariales, quincenas impagas y aguinaldos sin cubrir.
El conflicto laboral se profundizó en los últimos meses y derivó en protestas y reclamos sindicales. Desde el Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay advirtieron que, con el traslado de personal tras el cierre de Becar, ya se habían recortado alrededor de 450 empleos. "Veníamos tratando de sostener las fuentes de trabajo, pero la situación se volvió insostenible", señalaron los representantes gremiales.
La crisis no se limita al plano laboral. Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) alertó que la empresa mantiene deudas con proveedores de pollos y que la demora en la entrega de alimento pone en riesgo a miles de aves en granjas integradas. En algunos establecimientos hay más de 50.000 pollos en crianza, con un escenario de desabastecimiento que amenaza con colapsar la producción.
En lo financiero, el deterioro es severo. Según registros del Banco Central, Granja Tres Arroyos mantiene deudas millonarias con entidades como Nación, Provincia, Santander, Galicia, BBVA y Credicoop, entre otros. Además, acumula cerca de 150 cheques rechazados sin fondos por un monto que ronda los 4.000 millones de pesos, una señal clara del estrés financiero que atraviesa la compañía.
Entre las causas del derrumbe se menciona la fuerte caída de las exportaciones a China tras los brotes de gripe aviar registrados desde 2023, que implicaron la pérdida de un negocio estimado en unos 160 millones de dólares. A eso se sumaron nuevas suspensiones de exportaciones en 2024 y 2025, que redujeron el volumen exportado y obligaron al cierre de otras plantas, como la de Tristán Suárez. En ese contexto, también se enfriaron las versiones sobre una posible compra por parte de la estadounidense Tyson Foods, que ya posee el 34% de la firma.








