La "motosierra" se profundiza para compensar la caída de la recaudación
El Gobierno logró un excedente de $144.421 millones en el segundo mes del año. El recorte alcanzó a 13 de las 16 áreas del Estado para tapar el hueco que dejó la baja del 9% en los ingresos por impuestos debido al parate económico.
Mantener las cuentas en verde se volvió un desafío de ingeniería fiscal. Como la gente consume menos y la producción bajó, el Estado recauda menos impuestos. ¿Qué hizo Caputo? Apretó más el cinturón: el gasto en salarios estatales cayó un 7,9% y las transferencias a las provincias se podaron casi a la mitad (-47,7%).
Los números del "Plan Agarrate":
El podio del recorte: Los subsidios a "otras funciones" desaparecieron por completo (-100%), mientras que los programas sociales sufrieron una tajeada del 62,2%.
Lo que sí subió: No todo fue baja. Los subsidios a la energía saltaron un 68% (para cubrir costos de generación), la AUH subió un 11,3% y las jubilaciones le ganaron por poquito a la inflación con un 1,8%.
La palabra de Milei: Desde Córdoba, el Presidente sacó pecho: "El superávit sigue en pie y así va a ser hasta que yo esté en el sillón de Rivadavia". Ya lleva dos años cumpliendo la promesa del "déficit cero".
Alerta de los analistas: El economista Nadin Argañaraz advierte que, si sacamos las privatizaciones de la cuenta, el superávit financiero acumulado en el bimestre cayó un 83% real. Es decir, el margen de maniobra es cada vez más chico.
Editorial: Superávit con fórceps
El Gobierno está logrando algo histórico en Argentina, pero la pregunta del millón es: ¿cuánto más aguanta el consumo? El superávit se mantiene porque el recorte es mayor a la caída de los ingresos, pero si la economía no arranca, la "motosierra" va a tener que empezar a cortar hueso.






