Sesión al rojo vivo: el oficialismo tiene los votos para modificar la Ley de Glaciares y busca recuperar el centro del ring
En una jornada marcada por la tensión, la Cámara de Diputados se encamina a sancionar los cambios pro minería a la Ley de Glaciares. La oposición, en minoría para la votación, planea convertir el recinto en un "pelotón de fusilamiento" contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El oficialismo de La Libertad Avanza llega a la sesión de este miércoles con una confianza renovada. Tras el desgaste sufrido por los escándalos patrimoniales que salpican al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Gobierno apuesta a un triunfo legislativo contundente para retomar la iniciativa política. Según estimaciones de los propios bloques opositores, el oficialismo contaría con una base de 140 votos para aprobar la reforma de la Ley de Glaciares, gracias a una alianza estratégica que incluye al PRO, la UCR, sectores de Innovación Federal y hasta un puñado de diputados peronistas de provincias cordilleranas interesados en el desarrollo minero.
Sin embargo, la sanción de la ley no será gratuita en términos de debate. La oposición, conformada por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y sectores de Encuentro Federal, ha decidido centrar sus esfuerzos en las cuestiones de privilegio para desgastar la figura de Adorni. Los legisladores buscan forzar el emplazamiento de comisiones para tratar los pedidos de interpelación contra el ministro coordinador, a quien definen como una "mochila de plomo" para la gestión de Javier Milei. El escándalo por sus propiedades no declaradas y los créditos hipotecarios preferenciales otorgados a funcionarios serán el eje de una artillería discursiva que promete extender la sesión durante horas.
Una reforma que divide aguas entre economía y ambiente
El corazón de la controversia es la modificación de la Ley 26.639, que actualmente protege de manera absoluta tanto a los glaciares como al ambiente periglacial. La nueva propuesta busca redefinir estas zonas para permitir la exploración y explotación económica en áreas que no cumplan una función hídrica fehaciente. En términos prácticos, esto significa que ya no habrá una prohibición automática en todo el territorio periglaciar, sino que se distinguirá entre las reservas estratégicas de agua y aquellas formaciones que puedan ser aptas para la inversión minera sin afectar las cuencas.
Federalismo y tensiones geopolíticas en el recinto
Otro de los puntos centrales de la reforma es la transferencia de facultades a las provincias, permitiendo que cada jurisdicción decida qué zonas proteger bajo sus propios criterios, reduciendo así la injerencia del Estado Nacional. Mientras los gobernadores mineros celebran este avance hacia la autonomía, las organizaciones ambientalistas advierten que se pone en riesgo el equilibrio climático y las reservas de agua dulce. Además de la discusión ambiental, la oposición también buscará emplazar a la comisión de Relaciones Exteriores para debatir proyectos que declaren la neutralidad argentina frente al conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, un tema que añade una capa extra de complejidad a una tarde legislativa que ya se anticipa histórica.






