Milei ordena a sus ministros un recorte adicional del 2% para blindar el superávit
Bajo la dirección de Manuel Adorni y con el respaldo técnico de Caputo y Sturzenegger, la Casa Rosada busca profundizar la "motosierra". Los ministerios deberán presentar un informe a fin de mes detallando dónde pasarán la tijera, en un contexto de recaudación en baja y fuertes reclamos de sectores como las universidades y el transporte.
El equilibrio fiscal no es negociable para la administración libertaria. Tras la aprobación de la última revisión del FMI y el discurso de Milei en el AmCham Summit, la orden bajó clara: los ministros deben ajustar un 2% más de sus partidas presupuestarias. Esta medida, delegada por el Presidente en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se suma a una exigencia de reducir un 20% los gastos operativos en choferes y flotas oficiales.
La decisión llega en un momento de "manta corta". Con la recaudación de ARCA acumulando 8 meses de caída real, el Gobierno busca anticiparse a posibles desvíos. Sin embargo, la medida genera incomodidad puertas adentro: varios ministros aseguran que ya "ajustaron todo lo posible" en los primeros dos años y que ahora deberán buscar con lupa para cumplir con la meta de mayo.
El rol de Adorni y la "carrera" por el recorte
Lejos de estar paralizado por las causas judiciales en su contra, Manuel Adorni se consolida como el ejecutor del ajuste en el organigrama estatal. El jefe de Gabinete ya aplicó una receta similar en su propia cartera, logrando reducir la planta de empleados de 2.990 en diciembre a 2.524 en febrero. Ahora, la consigna para el resto del Gabinete es una especie de competencia: ver quién presenta los resultados del recorte de manera más rápida y eficiente.






