Flybondi canceló más de 200 vuelos en enero y crece el malestar por la falta de intervención del Gobierno
La aerolínea de bajo costo Flybondi acumula más de 200 vuelos cancelados y más de 350 demoras en lo que va de enero de 2026, lo que generó duras críticas hacia el Poder Ejecutivo por la ausencia de medidas claras para proteger a los pasajeros y garantizar la operación normal del transporte aéreo.
Durante la actual temporada alta, Flybondi registró cancelaciones masivas de vuelos domésticos y regionales, que afectaron a miles de pasajeros en todo el país. La aerolínea explicó que estos problemas obedecen a "razones operativas y falta de disponibilidad de flota", citando dificultades técnicas y logísticas para cumplir con la programación prevista. En el mismo período, la compañía operó más de 520 vuelos, aunque ni eso logró compensar el impacto de las suspensiones.
Impacto en pasajeros y quejas públicas
Las cancelaciones -que incluyeron 125 vuelos en solo unos días y afectaron a más de 20.000 pasajeros según informes periodísticos- dejaron a muchos viajeros varados o obligados a reprogramar sus itinerarios en plena temporada turística. Las quejas de los usuarios en redes sociales y foros reflejan el descontento con la aerolínea y la falta de asistencia adecuada durante los inconvenientes.
Desde distintos sectores criticaron al Gobierno nacional por no intervenir con mayor decisión, dado que las autoridades regulatorias como la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Secretaría de Transporte podrían aplicar sanciones, exigir planes de contingencia operativa o incluso iniciar procedimientos administrativos para evitar que la situación se repita.
Para los críticos, la repetición de cancelaciones y demoras -muy similares a episodios de diciembre pasado- muestra una falta de respuesta efectiva del Estado ante una problemática que afecta directamente a la movilidad de los pasajeros y al turismo interno, sobre todo en un momento de alta demanda aérea.
Respuesta de la empresa y posición oficial
Flybondi argumentó que los ajustes en su programación se debieron a la limitada disponibilidad de aeronaves y a problemas operativos internos, además de factores externos como el cierre temporal del aeropuerto de Ezeiza, que complicó aún más la logística de sus vuelos. La compañía aseguró, asimismo, que prioriza la reubicación de pasajeros en vuelos disponibles próximos a sus itinerarios originales.
Hasta ahora, el Gobierno no emitió comunicados públicos contundentes sobre sanciones o medidas concretas ante la oleada de cancelaciones, lo que alimenta las críticas de pasajeros y opositores, que reclaman un mayor control y supervisión del sector aerocomercial en defensa de los derechos de los viajeros.








