La CGT y las CTA marcharon contra la reforma laboral y hubo incidentes frente al Congreso
Hubo al menos siete detenidos y cuatro policías heridos tras enfrentamientos con sectores de izquierda.
La Confederación General del Trabajo (CGT), junto a las dos CTA y distintos espacios sindicales y políticos opositores, encabezó este miércoles una multitudinaria marcha frente al Congreso en rechazo a la reforma laboral que debatía el Senado. La jornada terminó con incidentes cuando un grupo de manifestantes derribó parte del vallado de seguridad y se enfrentó con la policía.
La mayoría de los gremios cegetistas se concentraron sobre la calle Hipólito Yrigoyen, mientras que las organizaciones de izquierda se ubicaron sobre Avenida Rivadavia. Fue en ese sector donde comenzaron los disturbios: algunos manifestantes rompieron veredas con martillos, arrojaron piedras contra los efectivos y avanzaron sobre las vallas colocadas en las inmediaciones del Parlamento.
Con el correr de las horas, se registró el lanzamiento de bombas molotov armadas con botellas, trapos y combustible. La policía respondió con balas de goma y carros hidrantes para dispersar a los grupos que protagonizaban los desmanes. Según fuentes policiales citadas por la Agencia Noticias Argentinas, hubo al menos siete detenidos y cuatro agentes resultaron heridos.
Desde la CGT habían difundido previamente un comunicado dirigido a los senadores, en el que reclamaron que actúen "con responsabilidad" y advirtieron que la iniciativa "no resuelve los problemas del trabajo, sólo los agrava". La central sostuvo que el proyecto apunta a "degradar las condiciones laborales y debilitar a las organizaciones gremiales".
Las CTA Autónoma y de los Trabajadores reforzaron la protesta con un paro de 24 horas y denunciaron que la movilización fue reprimida con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma. En un comunicado, señalaron que la jornada formó parte de un plan de lucha que incluyó marchas recientes en Córdoba y Rosario y que prevé nuevas acciones en distintas provincias.
Desde la izquierda, referentes como Manuela Castañeira, del Nuevo MAS, cuestionaron al Gobierno y denunciaron en redes sociales una "represión" para avanzar con lo que calificaron como una "contrarrevolución laboral". La movilización se desarrolló en un clima de alta tensión política y volvió a dejar en evidencia la fuerte división en torno a la reforma impulsada por el oficialismo.








