Por qué cada vez cuesta más llegar a fin de mes aunque la inflación "baje"
Un informe de las consultoras Equilibria y Empiria reveló un dato alarmante: los gastos fijos (tarifas, servicios y expensas) crecieron casi el doble que la inflación general. Mientras el IPC de febrero fue del 2,9%, los costos básicos treparon al 4,4%.
Esto generó que el "ingreso disponible" de los argentinos caiga por cuarto mes consecutivo, golpeando con más fuerza a los jubilados y empleados públicos.
La explicación técnica es que los servicios básicos, que antes estaban subsidiados o "pisados", ahora representan el 24% de los ingresos de un hogar promedio, ocho puntos más que a finales de 2023. El impacto es profundamente desigual: los hogares más pobres destinan el 18% de su presupuesto solo a vivienda y un 32% a alimentos, sufriendo una inflación real mucho más alta que los sectores de mayores ingresos.
Según los economistas, la recomposición de tarifas era necesaria para equilibrar las cuentas del Estado, pero el modelo ahora enfrenta un límite social. El desafío del Gobierno ya no es solo bajar la inflación, sino lograr que los salarios se recompongan para que el peso de los servicios básicos vuelva a niveles sostenibles. En marzo, la tendencia se profundizó: mientras los precios subieron 3,4%, los gastos fijos saltaron un 5,1%, adelantando un otoño difícil para el consumo.
Radiografía del bolsillo: ¿A quiénes golpeó más?
Empleados Públicos Nacionales: Los más castigados, con ingresos un 38% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
Jubilados con la mínima: Sufrieron una caída interanual del 7,4% en su ingreso real, incluso con bonos incluidos.
Gastos Fijos: Electricidad y gas subieron un 8,9% en solo un mes, mientras que las expensas escalaron un 4,5%.
La brecha de alimentos: El 10% más pobre gasta el doble de su presupuesto en comida (32%) que el 10% más rico (16%), lo que acentúa la pérdida de poder adquisitivo en la base de la pirámide.






